
No, no es una entrada de broncas entre sexos, es más bien un conflicto informático, os cuento, esta semana como mi cabeza no para de pensar y soñar con esos 42 km y 195
mts he decidido ampliar mi
stock de cacharros para correr, buscando entre las ofertas que se adaptan a mi monedero he adquirido un nuevo
pulsómetro, bueno, lo de nuevo no es del todo cierto, y es que yo no tenía ninguno....es mi primer
pulsómetro.
Durante estos tres años que llevo gastando zapatillas he corrido con un pedazo
peluco que tiene su historia, este
compañero de fatigas ha pasado a la reserva activa y le he condecorado con la medalla al merito deportivo de mi casa (como
IKEA). Os lo presento.....un autentico Casio F91W:
Aerodinámico como el que más
Este prodigio de la tecnología ha presenciado en primera persona todas mis marcas y lo tendré guardado en mi mejor cajón...
El pulsómetro adquirido es un Polar RS400 que me hizo chirivitas y me engatusó con malas armas, en fin, que me lo compré y punto.

Hasta aquí todo bien, pero cuando he querido que este artilugio se ponga en
comunicación con mi
portátil se han puesto de uñas y no se hablan, no se dicen nada, son como
Bush y
Ben Laden, que no se encuentran.

He mirado foros, he reinstalado todos los drivers de mi portátil (sin exagerar), he hecho un curso de diplómatico acelerado, pero no consigo que se entiendan de ninguna de las maneras, no desistiré y lo conseguiré, porque cabezota soy un montón.....
Cambiando de tema, en la cuenta atrás de mi blog he visto que me quedan 11 días para el día D (de Donosti) y siento un nerviosismo que se acelera poco a poco, únicamente quiero que llegue el día y a correr....
Agradecer todos vuestros comentarios de mi anterior entrada, siento no poder contestar uno a uno, pero el tiempo ahora está un poco justo.
Un saludo
Quique